llegando a ti, tarde, otra vez.
Espero que te encuentres bien, que tu cama
ahora sea un espacio en el que des vueltas riendo,
que allí reposen libros y tu cuerpo tranquilo, en paz. Espero
que si hay lágrimas, también haya algo que las detenga, o
alguien, y que esa seas tú misma.
¿Recuerdas que te dije que quizás terminaría comprando un automóvil? Bueno,
ahora ya no tengo empleo, pero he vuelto a escribir, por eso
aquí estoy, llegando tarde a ti. Escribo
poemas otra vez, a veces. Escribo código, digamos que
de alguna manera, en eso mi vida cambió.
En eso y en que evalué que debo cambiar el auto que tengo
por uno que gaste menos gasolina, para que pueda estar más tiempo
dando vueltas en la ciudad habitada que a las cuatro de la mañana
luce muy vacía.
Cuéntame qué es lo que haces tú,
además de explorar los rincones abismales y pensar
en escribir algoritmos complicados.
A veces tengo bloqueos, fantasma. No sé qué hacer,
ni qué sentir. Pero hay días en que tengo fe, y supongo que eso
sirve de algo. También agito mi mano esperando que
en algún punto dirijas en mi dirección
una luz en forma de sonido.
No pido más, no
necesito más. Gracias por hacerme compañía desde otra realidad.
Aquí te dejo la mía. [https://www.youtube.com/watch?v=pprxBRKyVr4]
P.D. No te preocupes por lo de la última vez, me refiero a la tardanza, nuestros mensajes flotan en botellas.
P.D. II. No te preocupes tampoco por haber leído, la verdad es que yo también lo hice, perdóname,
otra vez.